lunes, 12 de marzo de 2007

Jueces 8:
Gedeón consolidó la victoria. Cuando los Israelitas le piden que sea su rey, se niega. No mostró en esto un interés egoísta de establecer una dinastía, no se dejó deslumbrar por el poder (v. 22, 23). Pero luego cometió un grave error, al hacer un Efod (prenda de vestir sacerdotal); el pueblo terminó adorando este objeto, siendo infieles al Señor (24-27).
Luego Israel disfrutó de 40 años reposo (una generación). Invirtamos nuestra vida al servicio del Señor, para que nuestra generación y las próximas, disfruten el "reposo de Dios" (28)
Dios da las victorias y quiere usarnos siempre, pero Gedeón se acomodó después de la victoria. Las consecuencias se vieron en sus hijos (29-35)

domingo, 11 de marzo de 2007

Meditación devocional de hoy

Jueces 7:
Dios da la victoria con pocos o con muchos (personas, recursos). Frente a los Madianitas lo hizo con solo 300 hombres. Le dio la estrategia a Gedeón y le dio una victoria contundente.
La mayoría de nosotros queremos conocer los planes que Dios tiene para nuestras vidas, pero no siempre estamos seguros de cómo encontrarlos. Un malentendido común es la idea de que la dirección de Dios vendrá a nosotros como caída del cielo, que no tendrá nada que ver con lo que estamos haciendo ahora
7.10, 11 Al enfrentarse a probabilidades abrumadoras, Gedeón tuvo miedo. Dios comprendió su temor, pero no lo relevó de su tarea. En lugar de ello, le permitió que se deslizara al campamento enemigo y escuchara una conversación que le daría valor (7.12–15). ¿Está usted enfrentado una batalla? Dios puede darle el valor que necesita para cualquiera situación. Y no se alarme por la manera en la que Él lo ayude. Como Gedeón, debe escuchar a Dios y prepararse para dar el primer paso. Sólo después de que comience a obedecer a Dios encontrará el valor para seguir adelante
7.21 El ejército de Gedeón simplemente observó cómo el ejército de Madián se llenaba de pánico, confusión y huía desordenadamente. Ningún hombre tuvo que sacar su espada para derrotar al enemigo. El pequeño ejército de Gedeón nunca hubiera podido lograr semejante victoria con sus propias fuerzas. Dios quería demostrar a Israel que la victoria dependía no de la fuerza o del número, sino de la obediencia y el compromiso con Él.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996

sábado, 10 de marzo de 2007

Meditación devocional de hoy

Jueces 6:
Como consecuencia de haber dejado Al Señor, Israel estaba sufriendo opresión, violencia, devastación y pobreza.
Lo primero que hizo Dios fue hablarles (7-10). Antes de sacarnos de las aflicciones, necesitamos escucharlo.
El Señor nos llama a asumir la misión, mostrándonos la visión de nosotros mismos: "...varón esforzado y valiente" (12)
Además de nuestras propias fuerzas contamos con el apoyo sobrenatural de Dios (14)
El Señor dice: "Yo estaré contigo para ayudarte, derrotarás a tus enemigos como si fuera un solo hombre (16)
Es necesario destruir los altares que hayamos levantado y destruir los falsos dioses que desplazan a Dios, del lugar que le corresponde en nuestras vidas y ofrecer lo mejor que tenemos al Señor (25-32)
Gedeón tenía una visión muy pobre de sí mismo y de su familia; se consideraba el menos apto para asumir este reto. ¿Cuál es la visión que tenemos de nosotros mismos?. Necesitamos recibir del Señor una nueva, verdadera, completa: entonces podremos levantarnos a los grandes retos que Él tiene para nosotros.

viernes, 9 de marzo de 2007

Meditación devocional de hoy

Jueces 5: Dando clik aquí, abre este capítulo: http://www.biblegateway.com/passage/?search=Jueces%205;&version=60;
V.2: El hecho de que asumamos liderazgo produce adoración al Señor (v. 7).
V. 3-5: Ante la manifestación de la presencia del Señor la creación se estremece (como ocurrió en el Sinaí)
V. 8: Cuando elegimos dejar al Señor y poner otras cosas en su lugar (otros dioses), la consecuencia es la guerra (violencia, devastación, conflicto, dolor, hambre, etc)
5.1ss La música y los cantos eran una parte apreciada de la cultura de Israel. El capítulo 5 es una canción, posiblemente compuesta por Débora y Barac. Se le puso música a la historia de la gran victoria de Israel registrada en el capítulo 4. Este cántico de victoria fue acompañado por una gran celebración. Proclamaba la grandeza de Dios al darle el crédito por la victoria. Fue una manera excelente de preservar y contar de nuevo la maravillosa historia de generación en generación. (En el cuadro de Éxodo 15 se da una lista de otras canciones de la Biblia).
5.1ss En la victoria, Barac y Débora cantaron alabanzas a Dios. Las canciones de alabanza centran nuestra atención en Dios, nos dan una salida para una celebración espiritual y nos recuerdan la fidelidad de Dios y su carácter. Sea que se encuentre en medio de una gran victoria o en un gran dilema, el cantar alabanzas a Dios puede tener un efecto positivo en su actitud.
La guerra era el resultado inevitable cuando Israel decidía seguir a dioses falsos. Aunque Dios había dado a Israel instrucciones claras, el pueblo no puso en práctica las palabras de Dios. Sin Dios como centro de su vida nacional, pronto las presiones externas comenzaron a ser más grandes que el poder para resolverlas y fueron presa fácil para sus enemigos. Si usted está permitiendo que un deseo de reconocimiento, ansias de poder o amor al dinero gobiernen su vida, podrá encontrarse sitiado por el enemigo: estrés, ansiedad, enfermedad, fatiga. Ponga a Dios en el centro de su vida y recibirá el poder que necesita para pelear contra ellos y destruirlos.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.Caribe) 2000, c1996.

jueves, 8 de marzo de 2007

Meditación devocional de hoy

Jueces 4:
v. 1: "Volvieron a hacer lo malo...". Israel repitió una y otra vez el ciclo del pecado: hacían lo malo, venían las consecuencias (devastación espiritual-moral-social-cultural-política-económica-hambiental), clamaban al Señor, Él los oía, levantaba un líder que los guiaba al arrepentimiento y a la libertad, venía la restauración, la bendición y luego volvían a hacer lo malo.
V. 3: El resultado de dejar al Señor: 20 años de opresión. ¿Estamos dispuestos a asumir ese terrible costo?
V. 4-6: Lo primero que hace El Señor es levantar líderes (los llama, capacita, prepara).
V. 6, 10: Luego hay que preparar un ejército.
V 7, 14: El Señor promete darnos la victoria.
V. 12, 13: El ejército enemigo siempre se va a organizar y a reaccionar (debemos prepararnos)
V. 15: El Señor utiliza los medios más sorprendentes. Algunos son naturales, otros sobrenaturales.
Volvamos al Señor, dejemos lo que no le agrada (desobediencia, malas actitudes, etc.). ¡Adelante, en marcha!, que Dios nos dará la victoria. Él mismo va en frente de nuestro ejército.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Meditación devocional de hoy

Jueces 3:
"El Señor los dejó para que aprendieran a pelear..." (v. 2). Como todo guerrero, necesitamos de un entrenamiento especializado. El Señor es nuestro entrenador, que sabe aprovechar todas las luchas que vivimos a diario para prepararnos.
"...para ver si obedecerían..." (v.4): nuestra victoria es resultado de nuestra obediencia, dependemos totalmente del Señor.
Al pasar el tiempo e ir olvidando los mandamientos del Señor, los Israelitas descuidaron su tarea. Al principio no hubo consecuencias visibles. Pero más tarde, la devastación sería evidente al florecer la inmoralidad y la idolatría.
No permitamos que el "jardín de nuestra vida" se llene de maleza, que al principio no se ve; pero que luego puede devastar las buenas plantas. Arranquémosla a tiempo y de raíz.

martes, 6 de marzo de 2007

Meditación devocional de hoy

Jueces 2:
"Dios quería mejores cosas para Su pueblo de las que recibió en Jueces. Él había sacado a Israel de la esclavitud en Egipto. Les había dado una tierra generosa y les había brindado un gran sistema de culto y de gobierno centrados en Su persona. Él no sería un Dios distante en los cielos; viviría con ellos. Pero después del entusiasmo inicial, los israelitas no siguieron en el camino que Dios había señalado (v. 1-5).
No debemos hacer ningún trato , alianza ni adorar a los dioses del territorio que él nos entrega. Es necesario que derribemos los "altares" del culto a la maldad, al engaño, a la violencia, al maltrato, a la corrupción, a los vicios que destruyen vidas y hogares, a la mentira, a la infidelidad conyugal, y a todo lo que está invadiendo y dañando a nuestro pueblo (v. 11-15).
No seamos como la generación que no conoció al Señor (v. 10)