lunes, 26 de marzo de 2007

Rut 1:
Nohemí en Moab perdió a su marido e hijos, pero ganó dos nueras. Una de ellas, Rut, decidió regresar con ella a Belén, ya que la situación del país había mejorado. Pero Nohemí regresó con amargura en su corazón, creyendo la mentira de que Dios estaba contra ella y la había hecho sufrir, quitándole a su esposo y a sus dos hijos. Esta prueba no la había podido superar esta mujer, dando lugar a la amargura en su corazón. Se sentía vacía y sola. Aún no descubría que Dios es suficiente para nosotros. Es posible que te estés sintiendo igual por haber perdido a alguien, o por haber perdido algo (un empleo, un auto, una casa). Pero así como Nohemí, pronto podrás ver que El Señor es suficiente y que Él siempre tiene un plan perfecto para suplir nuestra necesidad, dándonos más de lo que perdimos.

domingo, 25 de marzo de 2007

Jueces 21:
Israel lloró y lamentó por los sucesos anteriores. Las consecuencias del pecado fueron muy dolorosas. En Romanos 6: 23 dice que la paga del pecado es muerte. En Juan 10: 10 dice que el ladrón viene a robar, matar y destruir. Arrepintámonos de alejarnos de Dios y Su Palabra, antes de que tengamos que asumir consecuencias tan graves como las que vemos en estos relatos históricos.
21.8–12 Los israelitas iban de un caos a otro. Debido a un voto precipitado hecho en el calor de la emoción (21.5), destruyeron a otro pueblo. Quizás Israel justificó su acción con los siguientes argumentos: (1) Un voto no se podía romper, e Israel había hecho el voto de que matarían a cualquiera que no los ayudara a pelear contra los benjamitas. (2) Ya que murieron todas las mujeres de la tribu de Benjamín, los pocos hombres que quedaban necesitaban esposas para evitar que la tribu desapareciera. Perdonar a las mujeres solteras de Jabes-galaad parecía ser una buena solución.
Desconocemos todas las circunstancias que hay detrás de la brutal masacre que hubo en Jabes-galaad, pero parece que el resto de Israel siguió el mismo patrón que la tribu de Benjamín. Pusieron su lealtad a la tribu por encima de los mandamientos de Dios y justificaron sus malas acciones para corregir los errores pasados.
21.25 Durante la época de los jueces, el pueblo de Israel experimentó problemas ya que todos llegaron a ser su propia autoridad y actuaron bajo sus opiniones sobre lo bueno y lo malo. Esto produjo horrendos resultados. Nuestro mundo es similar. Los individuos, grupos y sociedades se autodeclaran la suprema autoridad sin tener en cuenta a Dios. Cuando con egoísmo la gente busca satisfacer sus deseos personales, todos pagan el precio.
Es un verdadero acto heroico someter todos nuestros planes, deseos y motivos a Dios. A Gedeón, Jefté y Sansón se les conocen por su heroísmo en la batalla. Pero sus vidas personales distaron mucho de ser heroicas. Para ser héroes de verdad, debemos entrar en la batalla cada día en nuestra casa, trabajo, iglesia y sociedad para hacer realidad el Reino de Dios. Nuestras armas son las normas, la moral, las verdades y las convicciones que recibimos de la Palabra de Dios. Perderemos la batalla si reunimos los despojos de los tesoros terrenales en lugar de buscar los tesoros celestiales.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.

sábado, 24 de marzo de 2007



Jueces 20:
El grave incidente narrado en el capítulo anterior, no se corrigió en la forma debida. Los criminales de la ciudad no fueron juzgados, por un acto tan bajo y además público. Cuando el pecado es aceptado, tolerado y validado por una sociedad; El Señor juzga, ya no a cada individuo por su pecado, sino a la comunidad entera. En este caso lo que vino fue una guerra civil en la murieron demasiados Israelitas. Hoy debemos reaccionar a tiempo, ya que muchos pecados se vienen aceptando y validando socialmente (la infidelidad, la promiscuidad, el homosexualismo, el aborto, entre otros).
20.46-48 Los efectos de la horrible violación y del asesinato nunca debieron traspasar la comunidad donde ocurrió el crimen. La gente del lugar debió haber entregado a los criminales a la justicia y corregido la negligencia que en un principio permitió el crimen. En vez de eso, primero el pueblo y luego toda la tribu defendió esta maldad hasta el punto de ir a la guerra por esta causa.
Para evitar que los problemas que tienen solución se conviertan en conflictos mayores, se debe actuar de inmediato, con sabiduría y firmeza antes de que la situación escape de nuestro control.

Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.

viernes, 23 de marzo de 2007

Jueces 19:
La expresión "en aquellos días no había rey en Israel", implica que fue un período de anarquía, que degeneró en una descomposición social y moral terrible. Cuando una cultura se aparta de la verdadera fe en Dios, y de la práctica de los principios de vida de Su Palabra, las consecuencias llegan a ser demasiado graves. Necesitamos volver Al Señor y a Su Palabra. Es la única esperanza de que la descomposición social y moral se detengan, y vengan nuevos tiempos de restauración , paz y bendición.
19.15 Porque no hubo quien los acogiese en casa: Los benjamitas no estaban dispuestos a ofrecerle hospitalidad al levita y su concubina. La única persona que los acogió fue un forastero que moraba en Gabaa (vv. 16–21).
19.21 Se lavaron los pies: Lavarle los pies a un visitante constituía un acto común de cortesía y un signo de hospitalidad en el antiguo Medio Oriente.
19.22 Hombres perversos: Esta expresión, que literalmente significa «hijo de Belial», se refiere a la gente moralmente corrompida que no respeta ni las leyes divinas ni las humanas. Saca al hombre: Las sádicas intenciones de estos hombres perversos (20.5), que buscaban satisfacer sus deseos homosexuales, revelan la decadencia que experimentaron las costumbres en este período. Los hombres de Sodoma demandaron lo mismo (Gn 19.5). Para que lo conozcamos: La palabra hebrea «conocer» denota aquí una relación sexual.
19.24 Mi hija virgen, y la concubina de él: Lo atroz de esta historia no está dado solamente por las intenciones degeneradas de los hombres de Gabaa, sino por la facilidad con que el viejo y el levita entregaron a las indefensas mujeres para que fuesen sometidas a brutales abusos. Humilladlas: Eufemismo empleado por el viejo para indicar a los hombres que podían violarlas.
19.29 La partió por sus huesos en doce partes: Literalmente, el levita descuartizó a su concubina dividiéndola en doce partes, un pedazo para cada tribu. Con ello buscaba movilizar a las tribus de Israel para que se reunieran en consejo. El propósito de este sería determinar la acción disciplinaria que tomarían contra los hombres de Gabaa y los benjamitas que los apoyaron.

Hayford, Jack W., General Editor, Biblia Plenitud, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1994.

jueves, 22 de marzo de 2007

Jueces 18:
Este capítulo nos cuenta de un sacerdote, que se acomodaba a la mejor opción para él, a la más conveniente. No seguía las normas establecidas para el ejercicio de su sacerdocio, sino que buscaba su propia conveniencia. También nos cuenta de la tribu de Dan, que buscó una manera fácil de tener un lugar donde habitar. No se esforzaron por conquistar el territorio que les correspondía, optaron por tomar una ciudad que no les fue asignada, solo porque era más fácil. Son un par de ejemplos de una manera equivocada de buscar nuestro bienestar. Cuidémonos de vivir de esta manera, en lugar de esforzarnos por lo que Dios quiere que hagamos.
18.1 A la tribu de Dan se le asignó una tierra que era suficiente para satisfacer sus necesidades (Josué 19.40–48). Sin embargo, debido a que no confiaron en Dios para que los ayudara a conquistar su territorio, los amonitas los forzaron a vivir en las colinas y no los dejaron establecerse en las llanuras (1.34). En vez de luchar por el territorio que les correspondía, prefirieron buscar una tierra nueva en el norte donde la resistencia enemiga no fuera tan fuerte. Fue durante este viaje hacia el norte cuando algunos de sus hombres pasaron por la casa de Micaía y robaron algunos de sus ídolos.
18.4–6 Los sacerdotes y sus ayudantes eran todos de la tribu de Leví (Números 3.5–13). Tenían que servir al pueblo, enseñarle cómo adorar a Dios y llevar a cabo los rituales de los servicios de adoración en el tabernáculo en Silo y en las ciudades designadas. Pero este sacerdote desobediente mostró falta de respeto hacia Dios porque: (1) Llevaba a cabo sus deberes en una casa. Los deberes sacerdotales debían realizarse exclusivamente en el tabernáculo o en una ciudad designada. Esta exigencia era para evitar cambios en las leyes de Dios. (2) Llevaba ídolos con él (18.20). (3) Decía que hablaba en nombre de Dios cuando esto no era cierto (18.6).

Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Jueces 17:
La madre de Micaía había pronunciado una maldición por un dinero que se le perdió. Cuando Micaía le confiesa que él lo tiene y se lo devuelve, ella lo bendice. La Escritura enseña que los padres debemos y podemos bendecir a nuestros hijos. Declaremos cada día bendiciones sobre ellos, sabiendo que El Señor confirma esas bendiciones.
17.2 Micaía y su madre parecían ser buenos y morales y quizá hayan deseado sinceramente adorar a Dios, pero lo desobedecieron al seguir sus propios deseos en vez de hacer lo que Él quería. La actitud que prevalecía en los tiempos de Micaía era esta: «Cada uno hacía lo que bien le parecía» (17.6). Esto es notablemente similar a las actitudes que prevalecen en la actualidad. Pero Dios nos ha dado normas. No ha dejado nuestra conducta a criterios ni a opiniones. Podemos evitar conformarnos con las actitudes bajas que prevalecen en nuestra sociedad al tomar en serio los mandamientos de Dios y al aplicarlos a nuestras vidas. La independencia y la confianza en uno mismo son cualidades positivas, pero solo dentro del marco de las normas de Dios.
17.6 Hoy, como en los días de Micaía, todos parecen poner en primer lugar sus propios intereses. El tiempo no ha cambiado la naturaleza humana. La mayoría de la gente continúa rechazando el estilo de vida bueno que pide Dios. La gente en los tiempos de Micaía sustituyó la verdadera adoración a Dios con una versión de adoración casera. Como resultado, la justicia pronto se reemplazó con el mal y el caos. Pasar por alto las instrucciones de Dios nos puede llevar a la confusión y a la destrucción. Cualquiera que no se someta a Él terminará haciendo lo que en ese momento le parezca bueno. Esta tendencia está presente en todos. Para saber lo que es bueno y tener la fortaleza para hacerlo, necesitamos acercarnos a Dios y a su Palabra.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.

martes, 20 de marzo de 2007

Jueces 16:
El hombre que tenía una gran fuerza tenía también una gran debilidad. Se acostumbró a dejarse dominar por sus deseos. Los malos deseos al principio son como cachorros de león, que tenemos en nuestra casa como mascotas. Es inevitable que vivan en nuestra casa (por nuestra naturaleza pecaminosa). Pero podemos aprender a domarlos viviendo llenos del Espítu Santo; para que no nos controlen, sino al contrario, dominarlos nosotros. Eso fue lo que no aprendió Sansón, y esos malos deseos lo destruyeron.
La estrategia del enemigo (Satanás) es el engaño (v. 5). Su propósito es atarnos y dominarnos (v. 5). Conoce nuestras debilidades y va a estar diariamente "presionándonos e importunándonos" (v. 16). Si se lo permitimos (si "jugamos con el pecado" como Sansón); nuestra alma será "reducida a mortal angustia" y seremos vencidos. NO olvidemos que "el ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir" (Juan 10: 10)