1 Samuel 2:
El cántico de Ana es un bello ejemplo de la alabanza y adoración, que brotan espontáneamente de un corazón agradecido por haber experimentado el consuelo, la sanidad, la respuesta de Dios. Por muchos años Ana sufrió por no tener hijos, pera aquí la encontramos cantando. La Escritura dice: "11 Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. 12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre" (Salmo 30: 11 y 12)
Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
El Señor puede y quiere cambiar nuestro lamento en baile; acerquémonos a Él en oración, desahogando nuestro corazón y escuchando Su voz que consuela, enseña, instruye y guía. Entonces cantaremos como Ana.
¿Cómo podemos alabar a Dios?. Declarando como Ana lo que Él ha hecho y lo que Él es:
"mi corazón se regocija, mi poder se exalta (en Él). Mi boca se ensanchó, me alegré. No hay santo, no hay ninguno, no hay refugio (como Él)". En los versículos 4 al 10 expresa cómo El Señor cambia la condición de los que le aman y le buscan. Alabarlo como lo hizo Ana, renueva nuestra confianza en Él, renueva el gozo y la paz en nuestro corazón, renueva la esperanza y renueva nuestra relación de amor y comunión con Él.
Hoy y cada día, alabemos con gozo Al Señor.
2.10 Vivir en un mundo donde la amenaza de un holocausto nuclear siempre está presente y donde el mal abunda puede hacernos olvidar que Dios es soberano sobre todas las cosas. Ana vio a Dios (1) sólido como una roca (2.2); (2) como uno que ve lo que hacemos (2.3); (3) soberano sobre todos los asuntos de la gente (2.4–8); y (4) el juez supremo que administra justicia perfecta (2.10). Recuerde que el control soberano de Dios nos ayuda a poner en perspectiva los hechos del mundo y las circunstancias personales.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.
En los versículos 12 al 36 cuenta de la maldad de los hijos del sacerdote Elí. Se habían corrompido como consecuencia de no tener conocimiento de Jehová. Como sacerdotes e hijos de sacerdote, ellos conocían de memoria la ley (moral, civil y de culto). De manera que lo que les faltaba no era conocimiento intelectual, sino conocimiento personal de Dios. Una práctica religiosa no siempre es sinónimo de una relación personal sincera y profunda con Dios. Cuando no desarrollamos esta clase de relación, el corazón se endurece y se corrompe a extremos como los de estos hombres. Las consecuencias fueron lamentables, para ellos, para el pueblo y para sus descendientes.
No nos engañemos. Aunque la misericordia y el amor del Señor son grandes, también lo es su justicia. Recordemos siempre Sus palabras: "porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco" (v. 30)
2.29 Elí tuvo muchos problemas al tratar de criar a sus hijos. Cuando se dio cuenta de su maldad, aparentemente no aplicó ninguna acción disciplinaria fuerte a sus hijos. Pero Elí no era solo un padre tratando de vérselas con hijos rebeldes. Era el sumo sacerdote que pasaba por alto el pecado de los sacerdotes que estaban bajo su jurisdicción. Por ello, el Señor tomó las medidas disciplinarias necesarias que Elí evadió.
Elí fue culpable por honrar a sus hijos por encima de Dios al permitirles que continuaran en pecado. ¿Hay algo en su vida, familia o trabajo que usted sigue permitiendo que suceda aun cuando sabe que está mal? Si es así, puede ser tan culpable como aquellos que están involucrados en esa mala acción.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.
1 Samuel 1:
La historia de uno de los grandes hombres de la historia del pueblo de Dios, Samuel; inicia aquí con el relato sobre sus padres. El antecedente es que su madre no podía tener hijos y sufría por esto. Todos tenemos faltantes, alguna carencia, alguna debilidad o situación que nos puede hacer sufrir. Pero en el plan de Dios, realmente esa es la oportunidad para ver las maravillas de Él, haciendo lo imposible, sanando, transformando. Evidentemente Samuel fue elegido desde antes de nacer, para ser protagonista en esos planes de Dios. Lo mismo ocurre con nosotros, según la Escritura; hemos sido elegidos desde antes de nacer, y necesitamos buscar y seguir Al Señor para descubrirlos y vivirlos. Así como lo hizo Ana; ante esas carencias, dificultades o limitaciones; busquemos intensamente al Señor, desahoguemos en Él nuestro corazón, para recibir de Él el consuelo, la fortaleza, la guía y la respuesta a nuestra necesidad. Entonces disfrutaremos de una profunda, viva y dinámica relación con Dios, y de la aventura maravillosa que es la vida con Él y para Él.
1.3 Jehová de los ejércitos (en hebreo Yahweh Sabaoth, «Dios del universo», «Señor de los ejércitos del cielo») es un título que se le atribuye a Dios por primera vez dentro de este pasaje del Antiguo Testamento. Expresa los recursos infinitos y el poder de Dios en favor de su pueblo
Dedica tus hijos al Señor. Recuerda que ellos son herencia y regalo del Señor.
Hayford, Jack W., General Editor, Biblia Plenitud, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1994
1.6 Ana no había podido concebir hijos, y en los tiempos del Antiguo Testamento, una mujer estéril era considerada una fracasada. Su esterilidad era una vergüenza social para su esposo. Los hijos eran una parte muy importante de la estructura económica de la sociedad. Eran una fuente de trabajo para la familia y su deber era cuidar a sus padres en su vejez. Si una esposa no podía tener hijos a menudo era obligada, por las costumbres del antiguo Medio Oriente, a entregar a una de sus siervas a su esposo para tener hijos por ella. Aun cuando Elcana pudo haber dejado a Ana (un esposo podía divorciarse de una esposa estéril), permaneció dedicado a ella amorosamente a pesar de la crítica social y de sus derechos bajo la ley civil.
1.7 Parte de los planes de Dios para Ana era el retraso de sus años de fertilidad. Mientras que Penina y Elcana miraban las circunstancias externas de Ana, Dios seguía adelante con su plan. Piense en aquellos a su alrededor que están luchando con el tiempo que Dios toma en contestar sus oraciones y que necesitan su amor y ayuda. Al ayudar a aquellos que están luchando, usted puede estar contribuyendo a que permanezcan firmes en la fe y confiados en que Dios traerá satisfacción a sus vidas en su debido tiempo.
1.10 Ana tenía buenas razones para sentirse desalentada y amargada. No podía tener hijos; compartía su marido con una mujer que la ridiculizaba (1.7); su esposo amoroso no podía resolver su problema (1.8); e incluso el sumo sacerdote interpretó mal sus motivos (1.14). Pero en lugar de vengarse o de perder la esperanza, Ana oró. Llevó su problema a Dios con sinceridad.
Todos nosotros podemos enfrentar momentos de «esterilidad» en nuestra vida cuando nada «damos a luz» en nuestro trabajo, servicio o relaciones. Es difícil orar con fe cuando nos sentimos tan ineficaces. Pero, como descubrió Ana, la oración abre el camino para que Dios obre (1.19, 20).
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.
Rut 4:
La actitud de Rut hizo que Booz se interesara en ella y decidiera casarse con ella. Ella sembró en su suegra afecto, cuidado, cariño y compañía; y cosechó el amor de Booz, un nuevo hogar, un hijo, la honra de que de su descendencia naciera el rey David y el mismo Señor Jesús, el Mesías prometido. Nuestras decisiones de obediencia y fidelidad, siempre producen esta clase de cosecha. Dios tiene planes maravillosos, aún cuando pasemos por momentos difíciles como los que pasaron Rut y Nohemí. Él puede hacer que las aflicciones y problemas, se conviertan en grandes oportunidades para crecer y ver Su mano cambiando el mal en bien, la enfermedad en salud, la tristeza en alegría, la esclavitud en libertad, la derrota en victoria. Confiemos y sigamos fielmente a nuestro buen Dios. La gratificación y recompensa serán mucho mayores de lo que podamos imaginar.
4.15 Dios convirtió la tragedia de Noemí en grandes bendiciones, aun mayores que «siete hijos» o abundantes herederos. A lo largo de esos tiempos difíciles, Noemí no dejó de confiar en Dios. Y Dios, a su tiempo, la bendijo en gran manera. Aun en nuestro dolor y en la calamidad, Dios puede darnos grandes bendiciones. Sea como Noemí y no le dé la espalda a Dios cuando la tragedia golpea. En lugar de preguntar: «¿Cómo pudo Dios permitir que me sucediera esto?», confíe en Él. Él estará con usted en los tiempos difíciles.
4.16, 17 Para algunos, el libro de Rut no es más que una historia bonita sobre una muchacha que tuvo suerte. Pero en la realidad, toda la serie de hechos narrados en Rut son parte de los preparativos de Dios para el nacimiento del rey David y de Jesús, el Mesías prometido. De la misma manera que Rut no se percató de este gran propósito de su vida, tampoco nosotros sabremos el propósito completo y la importancia de nuestras vidas hasta que miremos atrás desde la perspectiva de la eternidad. Debemos hacer nuestras decisiones teniendo en mente los valores eternos de Dios. Tomar atajos morales y vivir para los placeres inmediatos no es buena forma de avanzar. Gracias a la fiel obediencia de Rut, su vida y legado fueron importantes aun cuando ella no pudo ver el resultado final. Viva fiel a Dios, sabiendo que el valor de su vida se extenderá más allá del tiempo que viva. Las recompensas superarán a cualquier sacrificio que tenga que hacer.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.
Rut 3:
La suegra de Rut (Nohemí), la aconseja con sabiduría a aprovechar una oportunidad, para buscar que Booz se casara con ella. Su consejo estaba de acuerdo con las costumbres y con la ley del Señor, y Rut fue diligente en seguirlo. En nuestras vidas siempre tendremos oportunidades, que necesitamos aprovechar. Hacer lo correcto en el momento correcto, determina los resultados que tengamos.
En Jesucristo tenemos un pariente redentor, quien a pesar de ser Dios, vino a la tierra como hombre para salvarnos. Por su muerte en la cruz nos ha redimido del pecado y por lo tanto nos ha comprado para ser su propiedad (1 Pedro 1.18, 19). Esto garantiza nuestra herencia eterna.
Booz no solo hizo lo que era bueno, sino que además lo hizo en seguida. Por supuesto, no pudo ver el alcance de lo que sus acciones lograrían. No podía saber que el niño que tendría con Rut sería un antepasado del rey David y de Jesús. Solamente enfrentó el reto de hacer lo bueno ante esa situación.
En nuestras decisiones diarias también encaramos este reto. Como el pariente más cercano de Noemí, a menudo nos preocupa más tomar la decisión fácil que la buena. Esta, sin embargo, muy a menudo está clara. Pida a Dios que le dé un discernimiento especial en sus decisiones actuales, así como un compromiso renovado para tomar las buenas decisiones.
Puntos fuertes y logros:
• Un hombre de palabra
• Se conmueve por los necesitados, interesado en sus trabajadores
• Un gran sentido de responsabilidad, integridad
• Un triunfador y astuto hombre de negocios.
Lecciones de su vida:
• Puede resultar heroico hacer lo que debemos y hacerlo bien
• A menudo Dios usa decisiones pequeñas para realizar su gran plan
Datos generales:
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.
Rut 2:
I. Trasfondo
Es difícil creer que los sucesos de este libro acontecieron durante el tiempo de los jueces, época cuando Israel era una nación dividida y derrotada. Pero durante los peores tiempos Dios revela su amor y obra a favor de quienes le temen y confían en Él. Vivimos hoy en días cuando «no hay rey en Israel» (Jue 17.6; 18.1; 19.1; 21.25), porque los judíos rechazaron a su Rey; pero ahora el mundo es testigo de una hermosa historia de amor: Dios está adquiriéndole Esposa a su Hijo. El libro de Rut es una historia de cosecha, así como el «Señor de la mies» recoge sus gavillas (Jn 4.31–38).
No estamos seguros cómo encaja la historia de Rut en la historia que aparece en el libro de Jueces. Es posible que la hambruna se debió a la devastación de uno de los ejércitos invasores que Dios usó para disciplinar a su pueblo. Debe haber habido paz entre Judá y Moab, o Elimelec y su familia no hubieran podido mudarse para allá. Durante el período de los jueces, la paz era posible en una parte de la tierra mientras que había problemas en otra.
II. Teología
Aun cuando el propósito inmediato de este pequeño libro es trazar la línea ancestral del rey David, en la historia se halla mucha verdad espiritual. Rut era de Moab y los moabitas se excluyeron de la nación de Israel (Dt 23.3). Pero debido a que ella puso su fe en el Dios de Israel, fue aceptada, una ilustración de la gracia de Dios a los gentiles (Ef 2.11–22). Booz, el pariente redentor, es un cuadro de nuestro Señor Jesucristo que pagó el precio para redimirnos y hacernos su Esposa. El pariente desconocido no quiso arriesgar su herencia por Rut, ¡pero Booz la quiso tanto que la hizo parte de su herencia! La gracia y la dirección providencial de Dios son los temas principales de esta historia.
Rut llegó a ser un ancestro del Mesías (Mt 1.5) y de David, a través de cuya línea se prometió el Mesías (2 S 7). Como Rahab (Jos 2; 6; Heb 11.31), Rut era una gentil que se casó con un judío y llegó a ser parte de la «historia de la salvación» (Mt 1.5). Este libro puede ser pequeño, pero la historia que relata es parte de la más grande jamás narrada.
III. Lecciones prácticas
Hay muchas lecciones que podemos aprender de este maravilloso libro:
(1) Sin importar cuán difícil sea la situación, si nos sometemos al Señor y le obedecemos, Él hará que salgamos adelante.
(2) Ninguna persona está tan lejos del alcance de la gracia de Dios que no pueda ser salva. Rut tenía todo en su contra, ¡pero el Señor la salvó!
(3) Dios providencialmente dirige a quienes quieren obedecerle y servir a otros. Debido a que Rut estaba preocupada por Noemí, Dios la guió y llevó a una vida de felicidad.
(4) De nada sirve enojarse contra Dios y echarle la culpa de nuestros errores. Dios usó a Rut para sacar a Noemí de la desesperación y darle su bendición.
(5) No hay «decisiones menores» con Dios. La decisión de Rut de espigar en los campos la llevó a ser una de los antepasados del rey David y del Mesías. Léase el Salmo 37.3–7 y vea cómo se cumplió en la experiencia de Rut.
(6) Es sabio esperar en el Señor y permitirle que ejecute sus propósitos de amor. «El que creyere, no se apresure» (Is 28.16). Después que hemos hecho todo lo posible, debemos confiar en que el Señor hará el resto; y Él nunca nos fallará.
Wiersbe, Warren W., Bosquejos Expositivos de la Biblia, AT y NT, (Nashville, TN: Editorial Caribe Inc.) 2000, c1995.
Rut 1:
Nohemí en Moab perdió a su marido e hijos, pero ganó dos nueras. Una de ellas, Rut, decidió regresar con ella a Belén, ya que la situación del país había mejorado. Pero Nohemí regresó con amargura en su corazón, creyendo la mentira de que Dios estaba contra ella y la había hecho sufrir, quitándole a su esposo y a sus dos hijos. Esta prueba no la había podido superar esta mujer, dando lugar a la amargura en su corazón. Se sentía vacía y sola. Aún no descubría que Dios es suficiente para nosotros. Es posible que te estés sintiendo igual por haber perdido a alguien, o por haber perdido algo (un empleo, un auto, una casa). Pero así como Nohemí, pronto podrás ver que El Señor es suficiente y que Él siempre tiene un plan perfecto para suplir nuestra necesidad, dándonos más de lo que perdimos.
Jueces 21:
Israel lloró y lamentó por los sucesos anteriores. Las consecuencias del pecado fueron muy dolorosas. En Romanos 6: 23 dice que la paga del pecado es muerte. En Juan 10: 10 dice que el ladrón viene a robar, matar y destruir. Arrepintámonos de alejarnos de Dios y Su Palabra, antes de que tengamos que asumir consecuencias tan graves como las que vemos en estos relatos históricos.
21.8–12 Los israelitas iban de un caos a otro. Debido a un voto precipitado hecho en el calor de la emoción (21.5), destruyeron a otro pueblo. Quizás Israel justificó su acción con los siguientes argumentos: (1) Un voto no se podía romper, e Israel había hecho el voto de que matarían a cualquiera que no los ayudara a pelear contra los benjamitas. (2) Ya que murieron todas las mujeres de la tribu de Benjamín, los pocos hombres que quedaban necesitaban esposas para evitar que la tribu desapareciera. Perdonar a las mujeres solteras de Jabes-galaad parecía ser una buena solución.
Desconocemos todas las circunstancias que hay detrás de la brutal masacre que hubo en Jabes-galaad, pero parece que el resto de Israel siguió el mismo patrón que la tribu de Benjamín. Pusieron su lealtad a la tribu por encima de los mandamientos de Dios y justificaron sus malas acciones para corregir los errores pasados.
21.25 Durante la época de los jueces, el pueblo de Israel experimentó problemas ya que todos llegaron a ser su propia autoridad y actuaron bajo sus opiniones sobre lo bueno y lo malo. Esto produjo horrendos resultados. Nuestro mundo es similar. Los individuos, grupos y sociedades se autodeclaran la suprema autoridad sin tener en cuenta a Dios. Cuando con egoísmo la gente busca satisfacer sus deseos personales, todos pagan el precio.
Es un verdadero acto heroico someter todos nuestros planes, deseos y motivos a Dios. A Gedeón, Jefté y Sansón se les conocen por su heroísmo en la batalla. Pero sus vidas personales distaron mucho de ser heroicas. Para ser héroes de verdad, debemos entrar en la batalla cada día en nuestra casa, trabajo, iglesia y sociedad para hacer realidad el Reino de Dios. Nuestras armas son las normas, la moral, las verdades y las convicciones que recibimos de la Palabra de Dios. Perderemos la batalla si reunimos los despojos de los tesoros terrenales en lugar de buscar los tesoros celestiales.
Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.